Qasimov
está reconocido como uno de los más grandes
cantantes vivos, en el mundo entero. La amplitud de
sus facultades y dotes no es la única causa:
el cantante azerí posee, a estas alturas de
su carrera, tal seguridad y tal dominio del repertorio
que se pueden comparar, sin duda alguna, sus conciertos
a los memorables recitales de Nusrat Fateh Ali Khan" Bertrand
Dicale - Le Monde de la Musique
Considerado por algunos "el mejor cantante del mundo", este intérprete
especialista en el género tradicional del "mugham" actúa
esta noche en el marco del festival de Torroella de Montgrí
LA VANGUARDIA - - 11/08/2002
MINGUS B. FORMENTOR
La
tradición musical culta de la actual república
caucásica de Azerbaiyán, el arte modal
del "mugham", es el gran tesoro órfico
de la inmensa región que se extiende desde las
orillas del mar Negro hasta los confines del desierto
de Gobi. El término "mugham" deriva
del árabe "maqam", palabra que designaba,
en un primer momento, el lugar de reunión protocolaria
donde se contaban historias para entretenimiento de califas
y otros dignatarios árabes. Luego se interpretarían
también canciones, y antes de comenzar dichas
reuniones se negociaba la manera o "modo" en
que serían interpretadas las composiciones musicales,
su "maqam", de ahí el doble significado
del término.
Los
azeríes utilizan alrededor de una docena de mugham
o escalas principales y unas diez secundarias. El mugham
es una música culta, urbana y, a pesar de ser
muy popular entre el gran público, se dirige a
audiencias educadas y conocedoras. Cuando a mediados
del XIX resurge con fuerza la música culta de
Azerbaiyán, lo hace impregnada de diversas características
populares (simplificación de sus líneas
melódicas y de sus bases rítmicas, aceleración
de los tempos) que marcan para siempre su desgajamiento
de la tradición iraní. En grandes ciudades
como Tiflis, Bakú o Susha surgen sociedades de
aficionados, se fundan conservatorios y teatros y se
desarrolla un consolidado sistema de mecenazgo. Tal vez
ese carácter de clase "burgués" hizo
que los "mugham" se viesen menospreciados por
las autoridades soviéticas.
Pero
la situación ha dado otra vuelta de tuerca, y
hoy por hoy el cantante Alim Qasimov, nacido en 1957
en la pequeña villa de Shamakha, se erige como
el intérprete mas eximio de ese delicado y complejo
género, el "mugham" azerí. Para
algunos, como el gran cantante bretón Eric Marchand,
Qasimov es el mejor cantante del mundo. Jean During,
gran experto francés en música del Asia
Central, al tiempo que remarca que tal afirmación
tiene muy poco sentido pues obliga a comparar culturas
musicales muy diferentes, admite que se trata de una
opinión perfectamente defendible "si se toma
en cuenta una serie de factores como la maestría
en la composición modal y la improvisación,
el virtuosismo en la vocalización, la selección
de textos, su claridad de enunciación y su perfecto
ajuste a la melodía, la variedad, espontaneidad
e impacto que esconden su paleta expresiva y, por encima
de todo, el arte de comunicar con el público,
de emocionarle sumergiéndolo en los mas diversos
estados de ánimo sin recurrir jamás al
manierismo o la vanidad". Alim Qasimov, sencillamente
un cantante excepcional, desmesurado.
"Donde
sea que actúe Alim
Qasimov, hace que las emociones florezcan y que los
periodistas elogien sus sones. Sus rendiciones dramáticas,
la intensidad de su canto y sus tonos vibrantes le
han otorgado el nombre de voz mágica En
un futuro no muy lejano su nombre brillará como
el de Nusrat Fateh Ali Khan" (Le
Monde).
"...Alim
posee un voz milagrosa... cada tono individual expresa
emociones fundamentales, la belleza personificada y la
densa atmósfera de la música en las horas
o siglos crea momentos eternos. Su perfecta coloratura
parece alcanzar distancias más largas que un cañón
de luz, con una facilidad que parece nada artificial". ( Allgemeine
Zeitung)